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Revisió de 20:31, 7 oct 2022

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By Greg Morse About Suffering

Translation by Caterina Aguilo

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Contingut

La història que Déu escriu en el patiment

Un dolor estrany va arribar- me en veure quan la darrera pel·lícula “El Senyor dels anells “ acabava. Un home no literari en aquest moment, vaig observar cóm es tancaven les portes de la Terra Mitjana. La història no seguiria. Una sensació de bogeria acompanyava la tristor, ¿ Per què caldria un nen, i molt menys un jove, es complaguia d´acomiadar-se d´un amic imagnari de qui savia des del començament que era un amic imaginari?

Això és el que fan les grans històries. Bé sigui capturat per la pantalla o bé en les caràtules dels llibres, arribar finalment fins al final pot semblar com si les portes del palau es tanquessin. L´aventura conclou, amb tots els seus perillspèrduess, força, companyia,emocions i grans amors pel que calgui la pena viure i morir. Ens deixen novament, en el nostre món. A mesura que avencen els nostres crèdits, ens fa sentir que estem deixant lo transcendent, la bellessa, la bondat, i tornar a la normalitat. Pèro què passa si el dolor al final d´aquests contes, l´amarga la pèrdua de la felicitat per empre, no ñes una brula irreal, sino que l´invita a la realitat?

Mantè les teves aficions

Què passa si les històries èpiques lens llencen un encantament, no pel fet de ser ficticies, perquè despertin anhels reprimits per viure una història així? Potser tenim desigs d´esdevenir personantges importants d´una gran història, en un conte heròic, ´d´una novel·la, d´una història interminable?. Desprès de tot, Ell ha depositat la eternitat en el cor de l´home” (Eclesiastès 3:11).

Les línies entre les nostres històries favorites i la nostra pròpia història en aquesta vida poden ser més estretes del que hem somiat fins ara. El mateix J.R.R. capta això en una carta al seu fill. Cristofer, que era amb l´exèrci durant la II G.M.

Bé, vet aquí: una aficció entre els Urukhai [un enemic mortal]. Manté les teves aficcions en el teu cori pensa que totes les històries se senten de la mateixa manera quan ets dintre d´elles. Ets adintre d´elles! (183)

Saps que ets dintre una gran història? Els nans i els reis, els amants i els herois, els personatges dels contes favorits tenen dret a envejar-te? Fins que somriem i aceptem que la història en la que ens trobem, no gaudirem de l´esperança, la alegria, la força per viure al màxim en aqusta vida, i després eternament en la propera.

Dissenyats per la història

Som un poble d´historia, encantats d´això, ensenyats per elles, moldeats per elles. Ens morim de fam pels significats. Volem conectar els punts. Per a que un fil daurat corri. En el cas contrari, ens queden en els regnes trist del no res.

Per explicar les històries entre nosaltres, les busquem més enllà de nosaltres, Des del començament, molts precisament ho afirmen. Diferents profetes e diferents pobles aportaren diferents explicacions d´altes muntanyes per interretar les alegries i els horrors, els turions i les valls, els raigs de sol i les ombres d´aquesta vida. Els mites antics marxaven per satisfer desigs antics que no s´explicaven tan facilment en els cor afamagats per sempre.

Les històries compartides varen coformar la cultura. Aquestes històries compartides compossaven la religió. Els homes varen viure d´aquestes històries i varen morir per elles, històries dissenyades per proporcionar respostes a les quëstions més importants de la vida. I l´esperança necessita respostes proporcionades per la història. El mercat està ple d´històries, de visions del món, que intenten respondre a aquestes grans qüestions per a nosaltres.

Andrew Delbanco, en su meditación sobre la esperanza, identifica que la narrativa general que unió a los estadounidenses ha cambiado de una historia sobre Dios, a la de la nación, a la de uno mismo. Nos hemos movido de la cruz a la bandera, y ahora aterrizamos en el camino estrecho y peligroso de mí.

De todas las personas en todo momento, ninguna ha sido más impulsada por la historia que los seguidores de Cristo. Incluso si un ángel bajara del cielo con una nueva historia, la rechazaríamos con desdén (Gálatas 1:8). Y, sin embargo, aunque a menudo seguimos siendo ortodoxos, la desesperación todavía emerge cuando nos enfocamos únicamente en la tristeza real en nuestra única oración llamada vida, y nuestros corazones olvidan la historia más allá. Hope, sin embargo, considera esa frase en toda la Historia, una Historia escrita por alguien que no perdonó a su propio Hijo. La esperanza llega más allá de los gemidos, para esa parte de la Historia sin más pecado, sin más sufrimiento, sin más separación.

José: Un estudio de caso

La esperanza se mantiene en sintonía con la historia de Dios, porque se marchita con el olvido. Tomemos como caso de prueba a alguien que no se hundió en el pantano de sí mismo, un hombre de Dios del Antiguo Testamento, José.

Su vida está llena de muchos valles. Traicionado, asaltado y vendido como esclavo, José se encontró en la casa de Potifar. Después de ser exaltado a la mano derecha de Potifar, José es acosado sexualmente, acusado falsamente y enviado a prisión. Después de interpretar correctamente uno de los sueños del siervo del faraón, es traicionado y olvidado. Y luego, después de dos largos años más en prisión, es exaltado para convertirse en "padre del Faraón" (Génesis 45: 8).

Su historia humana, llena de abuso, traición, acusación y mentiras, cayó a propósito dentro de la historia más grande de Dios, y él lo sabía. Cuando revela su identidad a sus hermanos que lo vendieron, les dice a sus hermanos:

"Acércate a mí, por favor". Y se acercaron. Y él dijo: "Yo soy tu hermano, José, a quien vendiste a Egipto. Y ahora no se angustien ni se enojen con ustedes mismos porque me vendieron aquí, porque Dios me envió antes que ustedes para preservar la vida. Porque la hambruna ha estado en la tierra estos dos años, y todavía hay cinco años en los que no habrá ni arado ni cosecha. Y Dios me envió delante de ti para preservar para ti un remanente en la tierra, y para mantener vivos para ti a muchos sobrevivientes. Así que no fuiste tú quien me envió aquí, sino Dios (Génesis 45:4-8).

Él y sus hermanos conocían su historia. Dos veces reconoce lo que era obvio para todos ellos: "Me vendiste aquí". José no había olvidado las noches, los años, en prisión lejos de amigos y familiares, el horror de sus oídos cerrados a su súplica mientras lo arrojaban al pozo, su crueldad para venderlo a aquellos que lo maltratarían y tal vez lo asesinarían. La oscuridad, aunque pasada, todavía estaba oscura. Los recuerdos permanecieron.

Pero cuando los llama cercanos, recuerda algo más que su historia vista desde el nivel del suelo, y esto le da poder para perdonar y amar a sus hermanos culpables. Él les dice que no se angustien ni se enojen consigo mismos. ¿Por qué? "Porque Dios me envió delante de ti para preservar la vida". En su venta, Dios estaba enviando. En su maldad, Dios quiso el bien. En la escena más oscura de la obra, Dios todavía estaba escribiendo.

Esa historia sofocó la amargura y la venganza. Esa historia y su autor le permitieron perdonar, bendecir y amar donde una historia diferente lo habría hecho calcular los errores, agarrar firmemente la traición y usar su poder para vengarse. Y la historia le dio esperanza para las promesas futuras de su Dios, registradas como el triunfo radiante de su vida en Hebreos 11: "Por fe, José, al final de su vida, hizo mención del éxodo de los israelitas y dio instrucciones sobre sus huesos" (Hebreos 11:22). Él sabía, como también lo sabemos aquellos de nosotros que nos dormimos en el Señor, que despertaremos en la Tierra Prometida.

Cuando los elfos envidian a los hombres

Aunque no lo parezca, vivimos en una gran historia. ¿Lo hemos olvidado?

Nuestros corazones se acostumbran a lo extraordinario a medida que se vuelve familiar. Perdemos la idea de dónde vivimos cuando podemos conducir a casa sin un mapa. La vida ya no vigoriza. La epopeya de Dios se desarrolla a nuestro alrededor, y Él nos atrae para desempeñar nuestro papel, y sin embargo, leemos a medias nuestras líneas o escapamos a la vida de otras personas. Estamos aburridos.

Pero despiertos, vivimos en una gran Historia. Salvaje y palpitante de aventura, intentando y terrible por partes. La eternidad pende de un hilo. Un feroz Dragón amenaza. Los demonios rodean. Brechas del infierno. La Luz todavía brilla en la oscuridad.

Los ángeles se reúnen. El Espíritu anima. Los cristianos están vestidos con armadura. La iglesia marcha sobre el hades. El juicio se acelera. La salvación está lista para ser revelada. El Rey Verdadero, cuyas sandalias ningún otro personaje es digno de desprenderse, ha muerto por los pecadores y vive para siempre. Él viene.

Esta historia se desarrolla en la tierra en lo que blasfemamos y llamamos "ordinario". Con todos sus detalles y trabajo pesado, sus facturas de pago y bebés llorando, sus juegos de béisbol y el tráfico en hora punta, se juega un drama eterno. Uno que llama la atención del cielo. A los ángeles les duele salir del teatro.

Estás en el interior de una gran historia, una historia para ser recordada, apreciada y aferrada durante las escenas más difíciles. ¿Hay alguna otra historia que prefieras encontrar que sea cierta?